El ejecutivo explicó cómo la compañía logró revertir sus pérdidas y registrar dos años consecutivos de superávit
“Procesos que se podían realizar con dos personas los hacíamos con cuatro”. Con esa frase, el presidente de Aerolíneas Argentinas, Fabián Lombardo, describió hoy uno de los problemas que, a su criterio, afectaban el funcionamiento de la compañía antes de que comenzara el proceso de reestructuración que le permitió registrar superávit por segundo año consecutivo en 2025, sin recibir aportes del Estado.
El ejecutivo participó de un panel en el 22° ALTA AGM & Airline Leaders Forum, donde repasó los resultados de su gestión al frente de la aerolínea de bandera, en la que anteriormente se había desempeñado como director comercial (CCO).
A raíz de los resultados presentados por el CEO de Aeroméxico, que anunció una utilidad neta de US$40,6 millones en el tercer trimestre, Lombardo recordó que, entre 2008 y 2023, Aerolíneas Argentinas acumuló pérdidas por US$6400 millones y recibió aportes del Estado por US$8500 millones. Según explicó, cuando asumió como presidente, la premisa era que la compañía continuara operando, pero sin depender de las transferencias estatales.
“Trabajamos fuertemente y tomamos decisiones extremadamente complicadas. Una de las más difíciles fue que sacamos a 2200 personas, lo que equivale al 20% de la compañía. También cancelamos rutas estratégicas, como el vuelo a Nueva York, o vuelos domésticos que eran pedidos de la política. Todo ese combo hizo que los resultados aparecieran, porque Aerolíneas es una gran marca y tiene un gran producto. En 2024 pasamos a ganar US$56 millones, que es una enormidad porque veníamos de pérdidas, y en 2025 ganamos US$121 millones”, afirmó.