
El deceso del conductor radial se produjo en la mañana de este viernes y causó conmoción no sólo en su audiencia sino en gran parte de la comunidad que lo seguía desde hace varias décadas.
Su pasión por la radio y la música lo había llevado a conducir programas matinales durante varias décadas acompañando cada mañana a los hogares resaleños.
Su voz recorrió miles de reproductores y escenarios donde llevó la música tropical en sus recordados bailes.
Su alegría contagiaba al ritmo de la música y su crítica política hacía pensar profundamente a distintos sectores que lo escuchaba cada mañana
Fue promotor en muchos jóvenes que emprendieron la pasión por la radio y no dudaba en dejar minutos de aire a quien iniciaba el recorrido de la locución.
Luchó mucho tiempo con un dura enfermedad pero nunca se apagó cuando estaba frente al micrófono.
La historia de los medios de comunicación rosaleños despide a otro de sus protagonistas que será recordado en cada micrófono de la ciudad.


